Como es tradicional cada año la Hermandad De la Costa Nao Copiapó-Caldera, se reúnen para destacar y homenajear la figura, la valentía y gesta del Capitán y Héroe de Punta Gruesa, el calderino Manuel Orella Echanez. En esta oportunidad estuvieron presentes en esta ceremonia el Gobernador Marítimo, Roberto Alfaro, la alcaldesa de la comuna Brunilda González, el Capitán de la Nao Copiapó-Caldera Juan Herrera, el Capitán de puerto Rodrigo Esparza, además de los integrantes de la Nao todos ellos verdaderos piratas, bucaneros, corsarios junto a sus cautivas.

El Capitán Manuel Orella nació en Caldera en el año 1852, ingresó a la Armada a los 10 años y a los 14 años fue nombrado Guardiamarina, en marzo de 1868 pasó a desempeñarse como oficial en la corbeta «Esmeralda», en diciembre de ese año, fue a El Callao a las órdenes del Comandante Enrique Simpson Baeza, para repatriar los restos del Capitán General don Bernardo O’Higgins Riquelme, en la Escuadra del Almirante Manuel Blanco Encalada. El 20 de noviembre de 1869,  transbordó a la goleta «Covadonga», siendo Guardiamarina examinado. El día 16 de mayo se transbordó a la goleta «Covadonga» como oficial del Capitán de Corbeta Carlos Condell de la Haza. Al zarpar ese día la Escuadra a El Callao, quedaron la corbeta «Esmeralda» y la goleta «Covadonga» a cargo del bloqueo. Estando allí, el 21 de mayo de 1879, ambas naves tuvieron que enfrentarse con los dos buques más poderosos del Perú: el blindado «Huáscar» y la fragata blindada «Independencia». En la ruta a Punta Gruesa y mientras la débil goleta «Covadonga» era magistralmente conducida por Carlos Condell de la Haza, Orella, como buen artillero que era, se ocupó de los cañones y de la defensa con fusilería, cuando la fragata enemiga se acercaba a corta distancia. Tan eficiente fue la puntería, que los artilleros del cañón de proa de la fragata no pudieron cubrir sus puestos, pues caían bajo el fuego de los proyectiles de los fusiles, lo que obligó al Comandante Guillermo Moore a tratar de usar el espolón, aunque infructuosamente, durante el combate, Orella hizo gala de serenidad, valentía y competencia profesional, lo que indudablemente fue gravitante para que el pequeño buque en el que servía, hiciera encallar a su poderosa enemiga. Por la jornada de Iquique y Punta Gruesa, Orella fue premiado el 16 de junio de 1879 con el ascenso a Capitán de Corbeta y con una medalla de oro con barra especial por la acción del 21 de mayo, en virtud de la ley del 12 de septiembre del mismo año. Manuel Orella viajó a Guayaquil donde contrajo Paludismo falleciendo, lo que no pudieron hacer las balas peruanas, lo hizo la cruel enfermedad.

Juan “Esturión” Herrera, Capitán de la Nao Copiapo-Caldera, expresó “Este es un homenaje que nuestra hermandad rinde todos los años a un importante marino de lo que ha significado la guerra del pacifico, aparte de ser un hijo de este puerto con gran trayectoria en la Armada, nosotros como hermandad de la costa tenemos el derecho de hacer los honores como corresponde”.

La Hermandad de la Costa, es una Agrupación de hombres libres amantes del mar, así como lo fuera la antigua Hermandad de la Costa del siglo diecisiete, renaciendo en nuestras aguas cuando siete veleristas deciden aunar sus fuerzas, su ímpetu de jóvenes deportistas y llenos de ideales, dando vida a esta Institución como fruto de las tertulias cuando se juntaban en el Club Deportivo Nacional, para en verano  practicar deportes náuticos, albergando además en una fraternidad  a las personas con sentimientos al mar, formando una cofradía de hermanos, heredando el código de honor, jugando a ser piratas, resaltando la amistad, la fraternidad y amando la libertad inspirada en el mar, haciendo de esto, su forma de vida como lo fueron los piratas de la Isla La Tortuga, aventureros con gran apego al mar y a su Capitán.

Roberto Alfaro, Gobernador Marítimo de Caldera, manifestó “Muy orgulloso que hayan rendido este emotivo homenaje al Capitán Orella, un héroe calderinos con una tremenda trayectoria en nuestra Armada que lamentablemente falleció muy joven pero que fue parte de ese episodio de Gloria Y Victoria que se vivió en Iquique y Punta Gruesa siendo un artífice de la victoria que por lo demás se transformó en el lema de la Armada Gloria y Victoria que después terminó como Vencer o Morir. Así es que muy agradecido con la hermandad de la costa que nos permite realzar a nuestros héroes particularmente a este héroe nacido en este hermoso puerto”.

Durante la ceremonia el hermano Juan Carlos “Pechuga” Arqueros leyó el trazado de rumbo destacando la vida de Manuel Orella, luego las autoridades depositaron una ofrenda floral en el busto ubicado en la avenida Wheelwright, finalizando con un pie de cueca a cargo de la agrupación folclórica Vientos del Puerto.

Finalmente, la primera autoridad del puerto de Caldera Brunilda González, manifestó “Lo hermanos de la costa mantienen viva una tradición hacia un héroe nacido en Caldera y que muy joven ingresa a la Armada producto del amor que tenia al mar y donde además su padre fue Gobernador Marítimo de Caldera, queremos agradecer una vez más a los integrantes de esta cofradía que ama y protege el mar cultivando los valores, también a la Armada de Chile y nuestro Municipio que juntos hacemos esta ceremonia que permite incorporar a la comunidad en el conocimiento y el saber de nuestra historia nacional”.

 

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