Una gran alegría recibe la comuna de Caldera, ya que por primera vez desde que se implementó el programa Quiero Mi Barrio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo ha sido adjudicado para la ciudad. El sector beneficiado es el que se ubica entre la Avenida Ferrocarril y la calle Duna San Pedro, son alrededor de 350 viviendas las que vivenciarán una mejora en los espacios públicos de su población. 

La inversión del Estado es de 765 millones de pesos y no sólo mejorará las plazas y parques de la zona mencionada, sino también abre la posibilidad de que las personas que habitan el territorio accedan a otros programas, como es el Programa de Protección Familiar, el Programa de Mejoramiento Urbano y el Programa de Mejoramiento de Barrios. Además de contar con dos profesionales, en construcción y en asistencia social, para abrir nuevas vías de desarrollo para el sector. 

La real importancia de la adjudicación de este proyecto, yace en la forma en la que se elabora. Los vecinos y las vecinas cumplen un rol fundamental en este proceso, en los próximos ocho meses serán ellos quienes decidirán qué es lo que quieren para su población con apoyo de los especialistas contratados. Las Juntas de Vecinos Villa Unida, Villa El Sol, Las Dunas y Altos de Atacama son las organizaciones sociales que están involucradas. 

Este proyecto tiene una duración aproximada de 3 años y ha sido posible gracias a la gestión entregada por la primera autoridad comunal, Brunilda González Anjel, la Secretaria de Planificación (SECPLAN) del municipio y las juntas de vecinos. Javier Marambio, Director de la Secretaría de Planificación de la Municipalidad expresó: “Quiero Mi barrio va mucho más allá de los millones que se entregan, tiene que ver con la estrecha relación que se comienza a establecer con los vecinos y pobladores. Son tres años de programa que comienzan con la obra de confianza, este programa genera un espacio de conexión entre los vecinos y el municipio, ellos participarán y decidirán que necesitan”. 

Es necesario entender que este programa está orientado no a solo una recuperación física, sino también social, es un claro intento de vincular a los barrios con la ciudad en un trabajo en conjunto con los vecinos y las vecinas, el municipio y el Gobierno.